...

Fecha:

Del 28/06/2018 al 20/07/2018

Comparte este contenido

Exposición ‘Gráficas 7 revueltas, La Sevilla artística de los 80’

Del 28 de junio al 20 de julio

La versatilidad de la serigrafía como técnica gráfica, en cuanto a colores, transparencias, relieves o acabados, se puede ver reflejada en esta exposición que repasa parte de la obra y capacidades de Gráfica 7 Revueltas.

A principios de la década de los ochenta se monta en la calle Siete Revueltas un taller de serigrafía. Al frente, Raimundo Rodríguez, un joven entusiasta que, tras su paso por la Facultad de Físicas de la Universidad de Sevilla, quiso llevar la técnica al límite de sus posibilidades. Lo que en un principio fue un recurso económico que paliaba su subsistencia, se fue convirtiendo en un centro de ideas, actividades e iniciativas culturales que contagió su sinergia a otras disciplinas como la música o la literatura.

Por las modestas instalaciones, en el centro de Sevilla, pasó casi toda la cultura joven que emergía con fuerza en una ciudad que iba abriéndose paso con dificultad en la España de la época. Las interminables conversaciones sobre cualquier técnica gráfica, las múltiples pruebas de las diversas técnicas sobre soportes imposibles, el interés en investigar sobre las posibilidades de todas estas técnicas y sus aplicaciones a la cerámica, el textil, el vidrio, los metales, la madera, las fibras y resinas sintéticas, el grabado o a la fotografía, hicieron de este lugar, Gráficas 7 Revueltas, un lugar no sólo de encuentro donde aprender entre todos, sino también donde desarrollar, con todo tipo de artistas de lo efímero, las bases de futuros proyectos creativos y económicos.

Con las posibilidades que ofrecía la técnica, la permeabilidad de los personajes, el ímpetu y el deseo de crear, las ganas de compartir, las de educar, las de supervivencia colectiva..., emergió un grupo de personas que se ungió de la amistad, del compañerismo, del sacrificio y la inteligencia. Con muy pocos medios económicos y sin ninguna ayuda institucional ni financiera, pero con mucha energía e ilusiones, en pocos años llegó a ser una referencia de las artes gráficas, no solo de Sevilla  sino del resto de España y algunas galerías y editores extranjeros.

Con esta oportunidad que brinda el Ayuntamiento de Sevilla, a través de su Departamento de Cultura, se puede conocer un poco más lo que allí se produjo. La versatilidad de la serigrafía como técnica gráfica, en cuanto a colores, transparencias, relieves o acabados, se puede ver reflejada en esta exposición que repasa parte de la obra y capacidades de Gráfica 7 Revueltas.

Con la edición de los carteles que se pueden ver en la exposición se abrió una puerta al mundo de las posibilidades tanto gráficas como creativas de un colectivo cada vez mayor y más interesado en esta técnica. Esto permitió a sus autores acometer obras de mayor entidad y poderlas acercar a un público más accesible; y también, a Gráficas 7 Revueltas, el proyectar diversas tareas gráficas a un, cada vez más importante, sector galerístico que quería mantenerse en la difícil economía del arte. Galeristas, pintores y pintoras de las más variadas técnicas, editores y editoras de arte, diseñadores y diseñadoras gráficos, interioristas,..., fueron sus clientes habituales. A medida que la colección fue aumentando, se fue distribuyendo por los más variados puntos de la geografía del arte. A esto contribuyó la participación en varias ferias internacionales como Arco en Madrid, Art Jonction en Niza, Messe de Frankfurt o la Feria Internacional de Zurich.

Las letras también tenían su espacio en el taller de Siete Revueltas. Libros, revistas de literatura, de filosofía y de poesía, vieron sus comienzos entre olores de tinta y charlas sobre lo trascendente y lo mundano. Personajes inclinados por estos menesteres y que encontraron el apoyo, en todos los sentidos, que les brindaba el Taller. Por allí pasaron ER, revista de filosofía, Rara Avis, Cuadernos de Roldán o Mágico Íntimo. Ellos también se han querido sumar a esta fiesta de la memoria.

Aunque, económicamente, no fue un proyecto viable, sobre todo por la escasez de medios con los que se desarrolló, ha dejado una huella importante en todos los que participaron de esa gran aventura. Una aventura que se pretende rememorar con esta exposición, un vistazo treinta años atrás de esta ciudad, una vuelta a aquellos años llenos de explosividad creadora, un homenaje a una época, a unas circunstancias, a un grupo de personas que movilizó con energía la historia gráfica de Sevilla. A las obras de aquella época se le suma una representación de los trabajos actuales de cada uno de los pintores. La mayoría ha seguido pintando, otros con el diseño gráfico o el interiorismo, otros con la docencia, la divulgación o la escritura, pero todos con el germen inoculado en aquellos años no tan lejanos.